Mientras Gabi dormía, Leila pensaba... (en realidad es una entrada de su diario, de ese mismo día)
"No quiero hacerme mayor, es una lastima dejar de creer en las cosas que de niños nos ilusionaban, me da pena mirar a mi alrededor y darme cuenta de los estragos que hace el tiempo en nosotros, como cambia la gente, como aunque sea ley de vida... las personas mueren. Me pone triste el darme cuenta, ahora siendo un poco consciente del mundo que me rodea, lo doloroso que es ver perder a tus seres queridos, a esas personas que han compartido momentos tan entrañables contigo, familiares que te han rendido la mejor de las sonrisas al verte crecer año tras año. Que duro es darse cuenta de todo esto... Que difícil es ir haciéndote a la idea que en cualquier momento puedes recibir dándote la peor de las noticias, en el fondo sabes que llegará, pero por alguna extraña razón tu corazón y tu mente alberga la esperanza de que nunca se produzca, hasta que al final sucede. Que triste es ver como el tiempo pese a todo lo que hagamos nos tiene vencida la batalla desde un principio y como sabe que ya hemos perdido... nos deja toda una vida de ventaja...
Quiero volver a ser pequeña y disfrutar como antes, reírme hasta que me duela el estomago, llenarme de arena completamente, hablar con quien sea sin vergüenza o temores... Con el tiempo todo cambia, mucha gente dice que cuando se haga mayor seguirá siendo como un niño, no dejará atrás esos tiempos en los que les encantaba jugar dar saltos por todas partes, que siempre será un espíritu joven... pero... que ha sido de ellas? muchas ya tienen hijos, y ni siquiera juegan con ellos, los llevaran de paseo y se sentará observando lo que hacen, cuidándoles para que no se hagan daño, pero... jugar con ellos? lo hacen? No. Eso es lo que me da miedo, yo soy de las que dice eso, que siempre seré un espíritu joven y alocado, pero lo seré? y si en un par de años eso ya cambia? No quiero que es pase... Necesito hablar con Diogo"
Leila se levantó despacio y cogió el móvil que estaba en la mesita. Menú. Mensajes. Nuevo Mensaje.
"Estas despierto?"
Opciones.Añadir contacto. Diogo. Enviar.
Espero un par de minutos, hasta que sonó el móvil.
"Sí, pasa algo?"
"No puedo dormir, me estoy comiendo la olla"
"En 3 mints en el desván"
Leila cogió la ropa que llevaba puesta antes y salió despacio de la habitación, cuando cerro la puerta con cuidado, salió disparada escaleras arriba, hasta llegar al desván. Cuando llegó Diogo estaba sentado con la guitarra en el sofá, parecía que la estaba afinando.
-Quieres más a tu guitarra que a tu novia.
-Mi guitarra siempre está, las novias van y vienen.
-Una guitarra también se puede ir... se puede romper.
-No te digo que no, pero siempre la puedo colgar..
-Creo que quedaría guay en tu habitación, donde tienes la tabla de surf.
-Tu crees?
-Sí.
Diogo la miró con una sonrisa y después apartó la guitarra, y la dejó en su esquina. Despues se volvió a sentar a su lado.
-Ven aquí pequeña.
La cogió por los hombros y hizo que se tumbara con la cabeza apoyada en sus rodillas.
-Que te pasa Leila?
viernes, 24 de febrero de 2012
viernes, 3 de febrero de 2012
Fue un gran dia
A Leila le encantan los cumpleaños, sobre todo si es el suyo, se siente feliz, esa felicidad tonta porque sabes que es tu cumpleaños, esa felicidad había sentido hace menos de 2 minutos y la seguía sintiendo, era su primer día despues de cumplir los 13 años, ya solo le quedaban tres para los dieciséis y cinco para los dieciocho, cada vez quedaba menos... Como pasa el tiempo, como corre el tiempo, y aun así hay momentos que transcurren tan despacio.. Y no podemos hacer nada para detenerlos, es cierto que en momentos nos encantaría, pero es imposible. Y a otras personas, como era el caso de Leila, le encantaría poder acelerar el paso del tiempo, y llegar a los 16 y ahí quedarse. Pero el tiempo pasaba a su bola, en momentos en los que lo daríamos todo para que pasara despacio, mas que correr, vuela, y al revés, cuando queremos que vuele, va a paso de tortuga, o se para, en momentos parece que esta parado.
En aquel momento, mientras unos estaban tumbados en unas toallas en el jardín, otros nadaban en la piscina, o hacían el idiota saltando todo el rato, "haciendo la bomba", o algo por el estilo. Leila miraba las estrellas, cuando era pequeña le dijeron que era malo contar las estrellas que hay en el cielo, por eso hacia que te saliesen unos granos por todo el cuerpo, pero ella no se podía resistir, y las contaba, quizás mas de una vez la misma, y más que fijo, se olvidaría unas cuantas, y podría pasar toda la vida contándolas, porque cada segundo que pasa aparecía una nueva, pero lo mejor era despertarse al día siguiente y no ver ningún grano en ninguna parte de su cuerpo, esa sin duda era la mejor parte. Sentirse protegida contra esas absurdas supersticiones.
Pero en ese momento lo que se sentía era mayor... Cada año que pasa, te vas haciendo un poco mas mayor que el año anterior. Y poder decir: "Hoy soy un año mas mayor que ayer". Hacerse "mayor" no era lo que de verdad le hacia ilusión a Leila, no era eso lo que quería, le encantaría tener su inocencia para siempre, la infancia no debería perderse nunca. Siempre veía como los adultos paseaban de un lado a otro, con prisa, sin pensar en nada en concreto y a la vez en todo, no pararse a disfrutar un bonito día, solo porque : "tengo demasiadas cosas que hacer". Leila siempre decía que ella nunca haría eso, ella no llegaría a ese punto. Ella seria una niña grande, no quería crecer. Pero igual que todos cuando somos niños, se equivocaba, su infancia un día quedaría lejos ya...
-En que piensas?
-En nada,
-Y de verdad crees que te voy a creer?
-Eres mi novio Gabi, deberías hacerlo.
-Te conozco, piensas en algo..
-Pienso en que no quiero hacerme mayor.
-Enserio?
-No.
-Que?
-Tu no lo entiendes, quiero hacerme mayor, pero en cierto modo, no.. No quiero.
-Lo que tu quieres es un espíritu joven cuando seas adulta no?
-Supongo que será eso. - sonrió.
-Y si nos vamos a la cama?
-Te quedas a dormir?
-Sí, Diogo nos deja la habitación de siempre.
-Pues vamos, tengo ganas de dormir a tu lado.
-Y yo Leilita.
Cuando ya estaban en la habitación. Gabi se metió en cama antes que ella, solamente con unos calzoncillos, Leila se fue al baño a cambiarse de bikini, y se metió en la cama abrazada a Gabi, que ya dormía profundamente,
Todos estaban agotados. Había sido un gran día.
En aquel momento, mientras unos estaban tumbados en unas toallas en el jardín, otros nadaban en la piscina, o hacían el idiota saltando todo el rato, "haciendo la bomba", o algo por el estilo. Leila miraba las estrellas, cuando era pequeña le dijeron que era malo contar las estrellas que hay en el cielo, por eso hacia que te saliesen unos granos por todo el cuerpo, pero ella no se podía resistir, y las contaba, quizás mas de una vez la misma, y más que fijo, se olvidaría unas cuantas, y podría pasar toda la vida contándolas, porque cada segundo que pasa aparecía una nueva, pero lo mejor era despertarse al día siguiente y no ver ningún grano en ninguna parte de su cuerpo, esa sin duda era la mejor parte. Sentirse protegida contra esas absurdas supersticiones.
Pero en ese momento lo que se sentía era mayor... Cada año que pasa, te vas haciendo un poco mas mayor que el año anterior. Y poder decir: "Hoy soy un año mas mayor que ayer". Hacerse "mayor" no era lo que de verdad le hacia ilusión a Leila, no era eso lo que quería, le encantaría tener su inocencia para siempre, la infancia no debería perderse nunca. Siempre veía como los adultos paseaban de un lado a otro, con prisa, sin pensar en nada en concreto y a la vez en todo, no pararse a disfrutar un bonito día, solo porque : "tengo demasiadas cosas que hacer". Leila siempre decía que ella nunca haría eso, ella no llegaría a ese punto. Ella seria una niña grande, no quería crecer. Pero igual que todos cuando somos niños, se equivocaba, su infancia un día quedaría lejos ya...
-En que piensas?
-En nada,
-Y de verdad crees que te voy a creer?
-Eres mi novio Gabi, deberías hacerlo.
-Te conozco, piensas en algo..
-Pienso en que no quiero hacerme mayor.
-Enserio?
-No.
-Que?
-Tu no lo entiendes, quiero hacerme mayor, pero en cierto modo, no.. No quiero.
-Lo que tu quieres es un espíritu joven cuando seas adulta no?
-Supongo que será eso. - sonrió.
-Y si nos vamos a la cama?
-Te quedas a dormir?
-Sí, Diogo nos deja la habitación de siempre.
-Pues vamos, tengo ganas de dormir a tu lado.
-Y yo Leilita.
Cuando ya estaban en la habitación. Gabi se metió en cama antes que ella, solamente con unos calzoncillos, Leila se fue al baño a cambiarse de bikini, y se metió en la cama abrazada a Gabi, que ya dormía profundamente,
Todos estaban agotados. Había sido un gran día.
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