Lo único que deseaba en aquel momento era cerrar los ojos, contar hasta diez y despertarse en su casa, en su cama de matrimonio y sonreír al darse cuenta de la pesadilla que acababa de tener.
Lo intentó, pero no paso nada, no pudo despertarse, seguía dormida. Y sola.
Necesitaba distraerse.
-Bebe!! - así trataba a su hermana, siempre - vamos a dibujar.
Durante unas cuantas horas pudo distraerse dibujando tonterias con la pequeña Carolina, que se reía a mas no poder, quien podia estar serio viendo una niña riendose? Hay algo mas bonito?
BrrrBrrrBrr
El mobil, un mensaje, Gabi.
"Necesitamos hablar, es urgente, sé que a pesar de todo lo nuestro puedo funcionar, lo sé. Lo que cuenta es que te quiero y tu ami!"
Hacía mas de 1mes que había roto con Gabi, el niño del pelo de escayola. Pero durante todo ese tiempo no había pensando el él. Quizás no le quería, imposible, sí que lo quiso, y mucho, pero no era a el quien necesitaba o estaba en los malos momentos, en esos sabia que solo podía contar con pocas personas, con Diogo porque era su mejor amigo , con Carla, su masme, la que nunca seria capaz de traicionarla y jamas se harían daña una a la otra, y a Flávia, su amiga desde siempre, su mejor amiga, con la que compartió toda su infancia o incluso mas que eso se podría decir, incluso antes de nacer ya sabían una de la otra, sus madres era mejores amigas y inseparables, y entre Leila y Flávia las cosas no cambiaban mucho, siempre estuvieron juntas hasta que apareció Carla en el momento en el que Leila mas necesitaba ayuda y en el que Flávia no estubo y ahí fue cuando Carla conseguir un hueco en el corazón de Leila, el que se fue haciendo cada vez mas grande con el paso del tiempo, hasta el punto en que el que no sabia donde empezaba Carla y terminaba Leila.
Pero en ese momento lo que importaba era, ¿que contestar a Gabi? Su ruptura no fue la mejor que se diga, fue bastante brusca, idiota, y un poco violenta talvez.
-Necesitamos hablar
Llovía, Leila llegó empapada a casa de Gabi, tenia los ojos rojos de llorar, le dolía hasta el ultimo musculo, el labio inferior le temblaba, los tenia morados, estaba pálida, y las gotas le caían del pelo y le resbalaban por la espalda.
Gabi se quedo quieto en la puerta de su casa, sin estirar un dedo para cogerla, abrazarla a ver que estaba mal, ni siquiera le tendió un paraguas para que no se mojara mas, (aunque ahora que lo piensa era una tontería porque ya estaba completamente empapada).
-No me vas a pedir que pase?
-Claro , si perdón, entra, ya sabes donde esta mi habitación. Mis padres salieron, así que no te preocupes por dejar todo mojado, ya lo limpiaré después.
-Lo siento. -no podía evitar sonar fría, tenia los labios congelados como para poder hablar bien.
Subió las escaleras a paso rápido, no era la primera vez que subía aquellas escaleras, desde hace 7 meses que llevaba subiendo esas escaleras a escondidas y corriendo para subir a la habitación de Gabi, y ahí estar toda la tarde tocando algo o simplemente tumbados en cama hablando de tonterías.
Cuando ambos llegaran arriba ya nadie tenia nada que decir, Gabi la beso, Leila le siguió, sabia que era el beso de despedida, ese seria su ultimo beso. Se estuvieron besando durante un buen rato hasta que Gabi intentó mover a Leila hacia la cama, ella se dio cuenta de lo que esperaba, no había venido a eso, el tema era serio.
-Gabi, aparta, que tenemos que hablar.
-Siempre estamos hablando...
Lo ignoró.
-Me voy.
-Que?
-Que me voy.
-Pero adonde?
-Que me voy de aqui, que voy... que en unos meses me voy de aqui.
-Adonde?
-A Ferrol, con mi padre.
-Eso esta lejos...
-Lo sé.
Se callaran, Gabi cogió las baquetas y se sentó delante de la batería, después de intentar meterle mano de nuevo y que ella le haya rechazado de nuevo.
Leila lo miro durante un rato esperando a que dijera algo. Pero de su boca no salieron palabras, ni siquiera la estaba mirando.
-Ya esta? Solo eso? No dices nada mas?
-Que quieres que te diga? oh por favor no te vayas, quédate conmigo... No serviría de nada.
-No espero que digas eso, pero que me ayudes sí.
-Ayudarte en que? Leila? En hacer las putas maletas? No gracias, hazlo tu sola, que te vales por ti misma.
-Enserio Gabriel? Enserio?
Por fin la miró, sabia lo que significaba que ella dijera su nombre sin abreviar. Estaba enfadada. torció los labios y volvió a tocar la batería.
-Muy bien, se acabó, olvidarme, lo nuestro se acabo.
-Es por el verdad? Me dejas para volver con tu querido amiguete no? Ya estabas tardando!
-El quien?
-Diogo.
-Qué?
-Sé que lo quieres, crees que me gusta cuando quedamos todos y solo le hablas a él, es como si nadie mas existiera, todo el mundo sabe que hay algo en vosotros.
-Pues sí, amistad, JODER es mi mejor amigo que esperabas?
-Amigos que follan no? Aver cuéntame cuantas veces lo hiciste con el mientras estabas conmigo? Cuantas veces estabas haciéndolo conmigo pensando en él?
No lo pudo evitar, Leila le dio una patada al bombo haciéndole un agujero enorme, tiró los platillos al suelo, destrozo la caja, la batería quedo echo trizas.
-Cuéntame tu las veces en las que estas conmigo pensando en una mierda de ritmo nuevo eh? Que eso sí que pasa. Sabes que seria incapaz de ponerle los cuernos a alguien y menos a alguien que quiero, lo siento pero no va conmigo.
-No me grites.
-PUES TU A MI TAMPOCO. Me voy.
Abrió la puerta para irse.
-Lo siento joder, pero que mierda quieres que haga, todo el mundo lo piensa lo sabes.
-Creía que ya habíamos hablando de eso, pero tu no entiendes verdad? El siempre esta alli cuando lo necesito, pero tu me has fallado.. Lo siento.
-Por favor no quiero quedar así contigo..sabes que te quiero.
-Y yo a ti, pero también sabes que llevamos un tiempo sabiendo que esto no funciona.
No dijeron nada mas, se habían acabado las palabras, ya se habían echo el suficiente daño, para lo que quedaba de vida.
Salió corriendo, volvió a caminar bajo la llovía, esta vez sin rumbo, sin saber adonde ir, no miraba el camino, eso os lo puedo asegurar, no se fijaba por donde iba. Tenia demasiado en lo que pensar; había roto con Gabi, le dolía, sentía un agujero enorme en el pecho, justo en el corazón, le costaba respirar, pero ... no lloró, no había lagrimas, quizás seria por la lluvia, pero no había sollozos, así que no estaba llorando, pero ella lo quería, y dejarlo la estaba matando, pero aun así no le cayó ni una lagrima.
Se paró, había llamado a la puerta.
Apareció Maria.
-Pequeña, pero que te paso?
-Está Diogo?
-Sí, está con..
En ese momento Diogo se asumó a la puerta. Maria se fue.
-Leila, pero que coño te pasa?
No tubo tiempo a contestar, Diogo, salió de casa, a la lluvia, empapándose de la cabeza a los pies, y simplemente, la abrazó. Eso era lo que ella esperaba de Gabi, y lo que el fue incapaz de hacer... Abrazarla cuando lo necesitaba.. Abrazarla bajo la lluvia...
Salió corriendo, volvió a caminar bajo la llovía, esta vez sin rumbo, sin saber adonde ir, no miraba el camino, eso os lo puedo asegurar, no se fijaba por donde iba. Tenia demasiado en lo que pensar; había roto con Gabi, le dolía, sentía un agujero enorme en el pecho, justo en el corazón, le costaba respirar, pero ... no lloró, no había lagrimas, quizás seria por la lluvia, pero no había sollozos, así que no estaba llorando, pero ella lo quería, y dejarlo la estaba matando, pero aun así no le cayó ni una lagrima.
Se paró, había llamado a la puerta.
Apareció Maria.
-Pequeña, pero que te paso?
-Está Diogo?
-Sí, está con..
En ese momento Diogo se asumó a la puerta. Maria se fue.
-Leila, pero que coño te pasa?
No tubo tiempo a contestar, Diogo, salió de casa, a la lluvia, empapándose de la cabeza a los pies, y simplemente, la abrazó. Eso era lo que ella esperaba de Gabi, y lo que el fue incapaz de hacer... Abrazarla cuando lo necesitaba.. Abrazarla bajo la lluvia...
